ERE de extinción en Celsa Atlantic.

La dirección de Celsa Atlantic, la antigua empresa alavesa Laminaciones Arregui, ha presentado un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) de extinción que plantea el despido de sus 352 trabajadores y el cierre de sus plantas de Vitoria y Urbina, según ha informado el comité de empresa.

VITORIA, 10/05/2012  (EUROPA PRESS)

Una representación de la plantilla de esta compañía siderúrgica, integrada en el grupo multinacional CELSA, se ha concentrado este jueves frente al Parlamento vasco, en Vitoria, para denunciar su situación.

El presidente del comité, Asier Giraldo, en declaraciones a los periodistas, ha explicado que la empresa presentó este pasado miércoles un ERE de extinción que plantea el cierre de las plantas de Vitoria y Urbina y el despido de las 352 personas que trabajan en ellas.

Giraldo ha planteado incluso la posibilidad de que, de confirmarse la clausura de estos centros de trabajo, también se produzca el cierre la planta vizcaína de Nervacero, que también pertenece a CELSA y en la que trabajan alrededor de 350 operarios.

De todas formas, la dirección y el comité de Celsa Atlantic tienen previsto reunirse el martes para tratar de acercar posturas. Giraldo ha considerado que el ERE de extinción podría ser una especie de «órdago» para que la plantilla acepte la oferta anterior de la dirección, que consistía en 91 despidos y una reducción salarial del veinte por ciento, así como una mayor flexibilidad laboral.

Según ha indicado, los responsables de la empresa ya trasladaron en su momento al comité que la aceptación de estas condiciones evitaría el cierre de las plantas alavesas. El presidente del órgano de representación de los trabajadores ha explicado que se encuentra a la espera de conocer si, en la reunión de este próximo martes, la dirección vuelve a plantear esta opción como alternativa al ERE de extinción.

Giraldo ha afirmado que el comité esta dispuesto a aceptar las condiciones planteadas, pero siempre que la dirección ofrezca «garantías» de que, de esa forma, no se cerrará la empresa más adelante.

«Sabemos que cualquier acuerdo va a ser malo», ha reconocido, dado que, tras la presentación del ERE de extinción, la plantilla puede verse «en la calle» a partir del próximo mes.

Eleconomista.es

 

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